DUELO Y SUS COMPLICACIONES

Autor: Gabriel Monge.


Se entiende como duelo o pérdida a distintos elementos dentro de la vida de todo ser humano. Abandonar un sueño, sufrir una ruptura sentimental, experimentar el fallecimiento de un ser querido o cambiar de estilo de vida por motivos económicos, sociales u otras cosas son algunos ejemplos de pérdidas naturales que todo individuo atraviesa a lo largo de su ciclo vital. Se puede considerar un duelo como potencialmente patológico o complicado cuando después de haber experimentado la pérdida surge una incapacidad de reorganizar su vida hasta un año después del suceso.

Debemos tomar en cuenta que el duelo es una experiencia similar a un trauma, cuando un ser humano sufre una pérdida este se encuentra con una ruptura interna de la imagen, significados y vínculo establecido. Este es un proceso adaptativo que puede complicarse. Cuando ocurre un fallecimiento esta noticia es discordante con el ambiente y realidad establecida por cada persona. Surgen distintas reacciones emocionales que cumplen una función protectora.

En el momento en el que un individuo se encuentra en un proceso de duelo se teoriza que surgen dos tipos de valoración principalmente: significación del evento y evaluación de opciones de afrontamiento. Complementariamente, la dimensión emocional se manifestará en base a la intensidad del trauma.


Los profesionales de salud mental deben tomar en cuenta que cada individuo atraviesa de forma distinta el proceso de duelo. Por lo tanto, se debe analizar minuciosamente la condición para prevenir iatrogenia o daño intencional. Una de las principales formas de prevenir este daño es a través del análisis de los siguientes elementos:

1. Evaluación de la cognición: La capacidad recursiva, conductas manifestadas referentes al afrontamiento y emociones son componentes a tomar en cuenta.

2. Análisis psicosocial: ¿La persona tiene un espacio fuera de consulta en el cual puede distraerse, hablar de su pérdida y sentirse segura al respecto?

3. Naturaleza del duelo: Condición de naturaleza adaptativa o desadaptativa.

Los factores circunstanciales influyen directamente en posibles complicaciones del duelo. Un fallecimiento “a destiempo” (muertes accidentales, suicidios, fallecimiento por enfermedades), varias pérdidas o pérdidas de figuras cercanas o elementos de suma importancia para la persona empeoran potencialmente la tramitación del duelo.

El proveer un contacto humano cumple la función de aliviar la experiencia de pérdida. Estimulando el ajuste adecuado de un duelo. En síntesis, se concluye que la naturaleza del duelo es variable y dependiente a las características de cada ser humano. Por lo tanto, en caso de ser un profesional de salud mental, realizar una valoración exhaustiva centrada en el contexto y detalles es una buena metodología de análisis y estimulación del proceso de duelo.



Bibliografía y fuentes de interés:

Bucay, J. (2001). El camino de las lágrimas. Editoriales Océano.

Payás, A. (2010). Las tareas del duelo: Psicoterapia de duelo desde un modelo integrativo – relacional. Paidós Editorial.


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