INTELIGENCIA ASERTIVA, ¿CÓMO CUIDO MI SALUD MENTAL PARA CON LOS DEMÁS?

Autor: Gabriel Monge.

Previo a comprender la inteligencia asertiva se debe tener presente qué elementos conforman el concepto de inteligencia. El coeficiente intelectual, la capacidad de abstracción y capacidad comunicativa son algunos de los componentes del término. Para fines prácticos, al referirnos a la inteligencia asertiva se puede relacionar a la capacidad de comunicarse con la mayor claridad posible. Generando una sensación de bienestar. Debemos tener presente que todos los seres humanos presentamos disfunciones comunicacionales. Forman parte de nuestra naturaleza. La finalidad de comunicarnos de forma asertiva según la autora Javiera de la Plaza es “estar en paz y alcanzar una mejor convivencia con uno mismo y con los demás”.

El primer principio de inteligencia asertiva propuesto por la autora es la seguridad personal. Para establecer una comunicación coherente y constructiva debemos romper con el hábito de compararnos con los demás. Esta acción genera inseguridad debido a que las creencias y formas de actuar son contrastadas con otro sistema o individuo. Creando una sensación ansiosa constante de una carencia permanente. Esta sensación surge debido a que nos comparamos con individuos terceros que experimentan la vida de forma distinta a la nuestra. Por lo tanto, crear una sensación de igualdad siempre será imposible. La finalidad de crear un entorno seguro en nuestra mente es poder decidir libremente cómo se enfoca nuestra vida y creencias en base a nuestros ideales. Cuando comenzamos a experimentar nuestra vida habiendo asimilado este principio debemos intentar obtener un equilibrio comunicacional a partir de lo que sentimos, queremos hacer y hacemos. Teniendo en cuenta que la forma en la cual nos expresamos también influye en el sentir experiencial de las otras personas. Acostumbrarnos a decir lo que sentimos y pensamos en el momento adecuado con las palabras apropiadas, teniendo en cuenta a los demás. Esto se llama: asertividad.

Tomemos en cuenta que el asimilar este concepto puede ser sencillo o no dependiendo de cada uno. Sin embargo es un elemento a tener presente. Debemos ser sinceros con nuestra forma de proceder. Sin juzgamiento, ni valoración, pues nuestra forma de comunicarnos ha sido elaborada a partir de los recursos con los que contamos.

En pocas palabras la mejor posible. Cuando comenzamos a comunicarnos de manera más

consciente con nuestro entorno mejoran nuestras redes de interacción. Nuestra pareja, hijos, padres, abuelos, amigos, conocidos. Pero no es sencillo. Es un camino de aprendizaje de construcción constante con altibajos.




Bibliografía y fuentes de interés:

De la Plaza, J. (2012). Inteligencia asertiva. Editorial Zig – Zag.

29 visualizaciones