La indefensión aprendida en las relaciones de pareja

La indefensión aprendida se define como el estado mental que ocurre cuando un individuo es incapaz de controlar o predecir los eventos que componen su vida, lo que conduce a trastornos motivacionales, cognitivos y emocionales. Esta teoría fue investigada y desarrollada por el psicólogo Martin Seligman. Quien experimentó con dos perros en una jaula, dándoles descargas eléctricas. Uno de ellos pudo quitar la corriente pulsando un botón que se encontraba en la jaula. El primer perro se mantuvo alerta y enérgico, mientras que el otro estaba asustado y nervioso. Su actitud es completamente indefensa, e incluso a pesar de que la situación cambia, se mantiene en esa indefensión y prefería no hacer esfuerzo alguno.

Las personas expuestas a estímulos negativos impredecibles se involucran en comportamientos y pensamientos similares a los estudiados por Seligman porque pierden la capacidad de ver los comportamientos de evitación o afrontamiento como herramientas útiles para evitar situaciones problemáticas. Esto le permite a una persona saber que debe modificar su respuesta de huida para poder sobrevivir o adaptarse a situaciones temerosas o peligrosas. Es fácil comprender que estas respuestas puedan surgir en situaciones de violencia, ya sean puntuales, sin escape del agresor o de contacto cercano, como el comportamiento de sumisión de una víctima de abuso. La víctima no tiene forma de predecir cómo se comportará su agresor ante sus acciones, porque el abuso sucede al azar sin importar lo que ella haga.

Se debe tomar en cuenta que al inicio de una relación, cuando las personas experimentan maltrato intentan escapar o huir, pero si estas estrategias no detienen al maltratador, su comportamiento cambia y se somete. Esto explica el por qué se adoptan comportamientos de cuidado, cariño y sumisión. Por otro lado, existen diferentes situaciones en donde la pareja podría desarrollar indefensión aprendida. El ciclo de la violencia viene marcado por la acumulación de la tensión en un conflicto específico que puede desencadenar en un episodio agresivo, para luego mantener una luna de miel, regresando de esta manera a un episodio donde no existe tensión, otro factor son los maltratos físicos o psicológicos constantes, puesto que llegan a desalentar a la persona y solo se enfoca en el maltrato que recibe de manera frecuente. La búsqueda de control sobre las acciones de la pareja son pasos previos ante la posesión de esta; sin embargo, el agresor considera estas acciones como una demostración de afecto a su pareja.

Los principales síntomas que se observa en una persona que se encuentra en esta indefensión es la inhabitación en la conducta, puesto que al mantener una perspectiva de decaimiento hace que la persona elija no hacer nada para cambiar su actual situación, llegando a circunstancias donde se muestra totalmente pasiva ante los abusos de la pareja. Los aprendizajes y autoconocimiento negativos demuestran el cómo una persona puede sentirse completamente impotente ante un hecho en específico que atraviesa; esto podría paralizar a la persona, por lo que la opción de pedir ayuda no es vista como viable.

A continuación, se detalla consejos que pueden ayudar a las personas que se sienten identificados con esta condición. En primer lugar, la calidad de sus pensamientos determina el cómo interpreta su realidad, no se trata de evitar las emociones negativas, se trata de mirar las cosas desde una perspectiva diferente, de ser consciente de los pensamientos negativos, catastróficos y de cambiar la forma en que vemos el mundo y a ellos mismos. Se puede practicar Mindfulness, la cual es una técnica de meditación enfocada en la atención plena. Además, cuestionarse constantemente acerca de sus habilidades. Es decir, tal vez ha estado haciendo o pensando las mismas cosas durante tanto tiempo que no se dio cuenta de que podía cambiar las cosas; por ello se recomienda el atreverse a dar un paso y salir de la zona de confort, da miedo, pero es donde se esconde la felicidad.

Empieza a preguntarte por qué no puedes dejar a esa persona, si el miedo es real, si es el miedo a estar solo, qué tienes realmente que perder, si el futuro es tan malo sin esa persona. El pedir ayuda no es un signo de debilidad, recuerda que tu red de apoyo puede darte un punto de vista diferente, por lo cual, amplía las conexiones a tu alrededor, pide ayuda y confía en los demás como punto de apoyo para tu cambio. Lo más importante date la oportunidad de cambiar tu rutina, haz cosas nuevas, ve a diferentes lugares, haz cosas que te asusten o sientas que eres incapaz de hacerlo. El principal consejo que se puede dar es el no olvidar el amor propio ÁMATE A TI MISMO lo creas o no, eres lo más importante en tu vida, eres único e irrepetible. Para finalizar, no quieras cambiarlo todo, no es un fracaso el rendirse, cuídate, no intentes ser un superhéroe, a veces es más saludable irse que aguantar un maltrato físico o psicológico contante.


Referencias:

González R. y Díaz R. (2015) Desarrollo y análisis psicométrico del Inventario de Indefensión Aprendida en la Pareja.

Galindo, O. y Ardila, R. (2012). Psicología y pobreza. Papel del locus de control, la autoeficacia y la indefensión aprendida. Avances en Psicología Latinoamericana, 30 (2), pp. 381-407.




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