El Mindfulness y la Meditación para tu salud mental


Durante muchos años, tanto en mi adolescencia como en mi juventud he tenido problemas de ansiedad con los que he venido luchando de distintas maneras. La ansiedad social, el insomnio, los ataques de pánico son problemas que la gente que no los ha experimentado probablemente no pueda entender como pueden llegar a afectar. En este sentido y tomando en cuenta el contexto que estamos viviendo en estos momentos, es decir, una pandemia, que nadie se esperaba y que ha puesto en jaque todas nuestras concepciones de la vida y de nuestro futuro, creo que, más que nunca, es fundamental trabajar en nuestro desarrollo personal.


Esto me lleva a hablar de uno de los conceptos que más me ayudado en los últimos años de mi vida y sobre todo durante esta pandemia el cual es el concepto de la conciencia plena o mindfulness. Este un término que tiene mucha relevancia y popularidad hoy en día y del cual se han hecho muchos estudios que han demostrado que el mindfulness puede mejorar la salud mental y emocional de las personas. Esto es porque el mindfulness más que una práctica es un estilo de vida que te permite vivir en el aquí y en el ahora dejando de lado los remordimientos y creencias limitantes del pasado y la ansiedad por el futuro.


Este concepto crea en las personas un cambio de vida al permitirles enfrentar la realidad con un sentido de asertividad en el que se recupera el control de la vida y se decide dejar de buscar cambiar las cosas de externas al tener un sentido de plenitud y de seguridad en uno mismo.


Se trata de un cambio radical en nuestra manera de pensar en la que se lucha contra el propio ego que se podría traducir en aquella parte oscura de nuestra alma la cual siempre nos lleva a la carencia implantada por la sociedad en la que nos enseñan desde la infancia que debemos valernos de cosas externas para ser felices como el dinero, un carro, una casa, una carrera, una pareja o un cuerpo perfecto y esto nos causa un efecto de obsesión por el control y porque las cosas salgan como uno quiere. Por ello, este sentimiento de carencia te hunde, no te deja ser feliz, te hace sentir estancado y mal con uno mismo mismo al perder la sincronía entre el cuerpo, el alma y la mente.


En cambio, mediante el sentido de la abundancia que viene desde la conciencia plena, una persona puede aceptar su realidad y amar incondicionalmente a los demás al tener una concepción de fluidez en la que sólo se vive el presente dejando que las cosas pasen a su ritmo y aprendiendo a aceptarse a uno mismo con todos los defectos y virtudes. 


El mindfulness permite desarrollar pensamientos positivos y mejorar nuestro dialogo interno por este motivo es muy importante trabajar en manejar los pensamientos al detectar y observar el diálogo que se tiene con uno mismo que en ocasiones puede llegar a ser muy negativo y puede llegar a crear un autoconcepto pobre y a una autoestima baja. Manejar el pensamiento es muy importante porque permite hacer lo que yo llamaría un "switch" para poder pensar en cosas positivas o más funcionales y distraer la mente del pensamiento automático qué hace que estés todo el tiempo pensando en cosas negativas (overthinking).


Para poner en práctica el mindfulness una de las herramientas más importantes que quiero compartir es la meditación la cual en mi opinión es una de las prácticas más importantes que he aprendido a realizar ya que es la actividad más enriquecedora y que más me ha ayudado en diferentes etapas de mi vida tanto para mi crecimiento personal como para mi mejorar mi salud mental. Es curioso porque la meditación es una actividad que muchísima gente no conoce o tiene concepciones erróneas.


En primer lugar, hay que saber que está científicamente comprobado que la meditación disminuye los niveles de estrés y ansiedad y ayuda a tener un estilo de vida más saludable ya que relaja el cuerpo y permite tener pensamientos más enfocados y positivos. Existen diferentes tipos de meditación, pero lo más importante es entender que la meditación budista que se conoce comúnmente no es la única forma en la que se puede empezar a realizar esta actividad. 


La meditación mindfulness es un tipo de meditación que la puede realizar cualquier persona de diferentes maneras, por ejemplo, yo lo práctico preferiblemente en la mañana después de levantarme o en la noche antes de acostarme y comienzo haciendo sesiones de respiración profunda o diafragmática en la que inhalo hasta que el aire llegue al diafragma y llene todo el pecho, me aguanto la respiración unos segundos y de ahí exhalo por la boca de manera lenta y suave.


Después realizo lo que se conoce como un body scan o auto chequeo corporal en el que se hace un repaso mental del cuerpo para aumentar la conciencia sobre la relajación o tensión de cada zona. Esto es fundamental para poder relajar nuestro cuerpo y calmar nuestra mente para poder entrar en un estado de sugestión positiva que nos permita centrarnos en el momento presente sin juzgar ni evaluar los pensamientos que van surgiendo. 


Más allá de estos pasos, es importante saber que la meditación hay que tomarla como una práctica sencilla y natural, tan natural como poder tomarse 10 minutos para poder respirar de manera profunda y relajar el cuerpo para lo cual no se necesita nada complicado ni alguna técnica que requiera esfuerzo. Tan sólo basta con sentarse en una silla o recostarse en la cama y tomarse un tiempo para sí mismo y para valorar y vivir el momento presente con gratitud y felicidad por lo que uno es como persona y por lo que uno tiene. Al final de todo de eso se trata la vida, de poder disfrutar del camino, de las cosas sencillas y buenas de la vida y poder ser una persona agradecida que busca ser mejor cada día.



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